
Los juguetes tradicionales han quedado atrás para dar paso a muñecos interactivos dotados de micrófonos, cámaras, reconocimiento de voz y conectividad a internet. Aunque prometen una experiencia educativa personalizada, muchos de estos dispositivos presentan vulnerabilidades graves de seguridad que los transforman en auténticos peluches espías. Entender cómo funcionan estos dispositivos y qué datos recopilan es…